TRES RUMBOS E…UN DESTINO?

En los festivales de cortometrajes, es habitual acabar harto de piezas con final ingenioso, como si ése fuera el quid de la cuestión. La sorpresa, el guiño, el chiste, van en busca de los premios, y el cine queda de lado. No es el caso en Curtocircuíto, que en su última edición demostró que hay vida más allá de la anécdota visual con caras famosas. Tampoco renunció al documental y a la animación, ausentes habituales en estas citas, y claros protagonistas del certamen... Ler máis