O ESTRANHO CASO DE ANGÉLICA, de Manoel de Oliveira

Sesenta años han sido los que el cineasta luso ha tardado en poder materializar Angelica (1951), un guión que partía de una experiencia personal con una prima: “La joven, muy bella, se hallaba tendida en un canapé azul, en el centro de un salón. Sus cabellos eran dorados y estaba vestida de blanco, como una novia. Yo llevaba conmigo una cámara Leica, que en el acto de enfocar producía un desdoblamiento en la imagen[…] Como estaba fotografiando a una muerta de la que... Ler máis