REIVINDICANDO A ANTONIO MAENZA, EL CINEASTA, NO EL MALDITO

Vamos a tratar de no repetir todo lo ya dicho sobre Maenza a lo largo de este texto, es decir, intentar huir de todos los clichés ya consabidos y preexistentes que existen sobre la figura del cineasta turolense. Aunque por desgracia desconocido para la mayoría del público, tanto generalista como mas especializado, sin lugar a dudas el adjetivo que acompaña el nombre de Antonio Maenza es el de maldito. Ese “malditismo maenziano” es el que, de un modo casi marxista, vamos a intentar erradicar a lo largo del texto, con el único objetivo de poner en conocimiento, defender al fin y al cabo, al Maenza cineasta, cuya obra tiene, bajo nuestra opinión, mucho más que decir que sus circunstancias vitales. Pero empecemos por el principio…

maenza

Durante la pasada edición del festival de cine documental de Pamplona Punto de Vista se llevo a cabo la que podría considerarse la primera retrospectiva (completa y exclusiva) dedicada al cineasta. “Maenza existe” era el título que llevaba dicha retrospectiva, que este año conformaba la sección Heterodocsias, dedicada exclusivamente a recuperar, reivindicar y dar a conocer la obra de cineastas de la vanguardia o la periferia. Dicha retrospectiva estuvo compuesta por las películas de Antonio Maenza, pero también por mesas redondas de debate y alguna proyección paralela centrada en la figura del cineasta. Este texto parte de esas jornadas y supone una puesta sobre el papel de las ideas (en común) que se sacaron sobre la figura del cineasta turolense.

Inevitablemente (que le vamos a hacer) para hablar de Antonio Maenza se recurre a hablar de su personalidad, de su figura, de su forma de ser y comportarse. Ya en los textos introductorios y de presentación en Punto de Vista se define a Maenza con calificativos a priori no muy positivos como: “insensato”, “persona desmesurada”,”con muchas obsesiones y manías”, “con un desajuste con la realidad que iba en aumento”, etc… Este imaginario es el que parece haber quedado de Antonio Maenza, sin embargo, como veremos a continuación, el cineasta fue mas allá de eso, y dejo tras de si una obra (tres películas, una de las cuales no finalizada) capital y crucial en el convulso contexto sociopolítico de su época.

Antes de entrar en profundidad con sus films, tocaría destacar la espléndida apuesta realizada por Punto de Vista a la hora de la proyección de las obras, cosa que es muy de agradecer en estos tiempos que corren. El festival optó por proyectar las películas tal y como lo hacia Maenza, por tanto, la proyección muda de las imágenes correspondientes a cada film, estaban acompañadas de los comentarios que el propio Maenza había escrito para acompañar, aunque en esta ocasión leídos por jóvenes actores, con la intención de que la díctica se asemejara lo máximo posible a la del propio cineasta cuando proyectaba sus películas (ya que en aquella época era el mismo junto a sus amigos quien ponía voz a las imágenes).

El lobby contra el cordero

La primera película de Maenza fue filmada en Zaragoza en 1968. En pleno contexto político internacional entorno al mayo del 68 (aunque siendo sinceros sería muy difícil afirmar hasta que punto afectaban las revueltas a la sociedad española), el cineasta turolense se saca de la chistera esta obra prácticamente inclasificable y que defiende el caos como bandera. Con una producción ínfima, hecha casi sin dinero, cosa en la que se insiste durante el film, no estamos ante una película para nada fácil de digerir. Hablar de argumento para acercarnos a la película tampoco es posible. El lobby contra el cordero es una película de sensaciones, de situaciones, de momentos, pero también es una película de intervención, de provocación, de happenings. Por tanto, estamos ante una auténtica obra rupturista. Maenza filma la ciudad (y lo que en ella el y su troupe quieren que ocurra) a su manera, a su modo de entenderla, como si esta estuviese absorbida por sus ideas, bajo su ideología. Isto provoca un gran contraste entre la Zaragoza de El lobby y la Zaragoza real de la España de finales de los años 60.

A ello le añade algunas de las características que si que podrían definir mas en común su cine. La literatura se vuelve en parte fundamental del film, tanto en las propias imágenes de la película, llena de citas literarias como en los comentarios que acompañan a la cinta, donde constantemente hay referencias literarias, en la mayoría de las ocasiones de un alto calado intelectual. También llama la atención una ferviente crítica a la publicidad, que se puede sobreentender tanto a partir de las imágenes como de los textos escritos.

En definitiva, El lobby contra el cordero es una película-espectáculo, película-intervención, película-performance, o como queramos llamarlo. Pero en definitiva es un caos: un caos natural y voluntario. Ese constante desafío al espectador es lo que lleva al film a otra dimensión con un punto culminante en las surrealistas escenas (nunca mejor dicho) en las que Maenza persigue con su cámara a Don Luis Buñuel por su Calanda natal.

Fotograma de la película ‘El lobby contra el cordero’

Fotograma de la película ‘El lobby contra el cordero’

Orfeo filmando en el campo de batalla

En Orfeo filmando el campo de batalla (1968), segunda película del realizador, nos tenemos que trasladar a la ciudad de Valencia. El cambio de ciudad no implica para nada un cambio radical en el estilo fílmico propuesto por el cineasta. Nos encontramos de nuevo ante una película-caos, rupturista, con un estilo totalmente opuesto al cine propuesto en un estado español todavía inmerso en la dictadura.

De nuevo hablar de argumentos es imposible. La película empieza con un prólogo alegórico, donde otra vez las citas literarias cobran peso, que pone sobre la mesa la idea del cineasta-militante como agente político del cambio. Maenza nos viene a decir, literalmente además en los comentarios del film, que los cineastas deben organizarse (como sus compañeros brasileños) y convertirse en agentes de la revolución. Aquí, por tanto, se sobreentiende un Maenza más directamente político que en su película anterior, aunque resulte muy complicado a lo largo de su obra encasillar al director en lo que vendría a ser la “izquierda antifranquista”, por sus constantes irreverencias y reflexiones muy críticas respecto la izquierda organizada y hegemónica.

La película sigue con más happenings y puestas en escena subversivas por las calles de Valencia. Los actores interactuan con la gente, provocan, desafían. El caos sigue apoderándose del film hasta que llegamos a la larga escena final. Una escena de amor libre y subversión, de donde el caos no está para nada ausente. Dos hombres y una mujer se entregan en cuerpo y alma en lo que deviene posiblemente en una radical escena donde sexo, ideología y cine se encierran entre cuatro paredes con el objetivo de buscar una verdad absoluta que parece no van a encontrar.

Hortensia/Beancé

Decir que Hortensia/Beance (1969) no es tal cual una película. Lo que se pudo ver en Punto de Vista, es el copión del film, producido por Pere Portabella que nunca se termino de montar. Sin embargo, es un documento excepcional que retrata a la perfección una época y una corriente dentro del cine español. Maenza trabajando codo con codo con la gauche divine barcelonesa, y contando con una troupe de actores, con Emma Cohen a la cabeza, vanguardia de la (contra)cultura barcelonesa de la época. Por desgracia, lo que se tenia que convertir en una película de culto, como en muchas ocasiones ocurre, se quedó en nada. Cuatro horas de filmación de difícil acceso y todavía mas difícil comprensión.

Parecía que esta película iba a ir un poco mas allá. Una fotografía muy cuidada, unos actores y una puesta en escena muy cuidada, donde parecia que esa improvisación y desparpajo de películas anteriores quedaba en segundo plano. Al menos, observando estas imágenes podemos intuir la esencia de la película que no pudo ser.

Fotograma do documental ‘Materialista, idealista, cinematógrafo, magnetófono, buen chico y sádico’

Fotograma do documental ‘Materialista, idealista, cinematógrafo, magnetófono, buen chico y sádico’

Un acercamientos a la obra de Maenza: Materialista, idealista, cinematógrafo, magnetófono, buen chico y sádico

Completaba la retrospectiva sobre el cineasta turolense la película Materialista, idealista, cinematógrafo, magnetófono, buen chico y sádico, una película del cineasta valenciano Carles Candela acerca de la figura de Maenza y que tenia su estreno en el festival. Un ejercicio de devoción y admiración a la figura del realizador. Una busqueda a traves de filmotecas y particulares, de la obra (tanto física como fílmica) del cineasta. Una pieza arriesgada, con un estilo buscadamente de constante tensión, que supone un acercamiento al cine de Maenza tanto en puesta en escena como en contenidos, al huir del formato convencional de los documentales-biopic y convertir la película en una pieza personal de admiración y respeto hacia el maestro turolense.

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