BABYTEETH (EL GLORIOSO CAOS DE LA VIDA), DE SHANNON MURPHY

© Lisa Tomasetti / Avalon

La piel es fina cuando estás creciendo, más aún cuando tienes obstáculos que te impiden expandirte de la manera que te reclama el pecho. Los colores se multiplican, se desvanecen, juegan. El subconsciente se vuelve el más férreo compañero de experiencias. El aire pesa, el tiempo pesa, las decisiones pesan. “¿Cómo amar cuando no tienes nada que perder?” Esta es la continua pregunta que las creadoras de esta película tenían en mente cuando la realizaron. Cuando armaron esta extraña y perfecta melodía del universo de Babyteeth en el que el sentimiento engaña y la impotencia ahoga.

Mila es una adolescente tímida, frágil, sin muchas amigas. Se enamora profundamente de Moses, un joven problemático que ejerce como camello. Mila padece graves problemas de salud que no le permiten llevar una rutina normal, lo que hace que sus padres, ella pianista y él psiquiatra, se preocupen excesivamente por todo lo que hace, aún más cuando empieza a salir con el chico. Esta relación, que comienza siendo un tremendo problema familiar, acaba por convertirse en una cotidianidad y Mila empieza a experimentar y a entender lo que es un primer amor, lo que significa la vida y la incomprensión y lo que conlleva vivir todo esto con la carga de su enfermedad.

La COVID y el confinamiento provocaron que tuviésemos que esperar por todo, también por el cine y por esta ópera prima de Shannon Murphy, que se estrenaba el pasado septiembre, hace casi un año, en el Festival Internacional de Cine de Venecia y era proyectada posteriormente en lugares como el BFI London Film Festival. Cosechó algunos premios como el de Toby Wallace (Moses) en Venecia, que fue galardonado con el Marcello Mastroianni al Mejor Actor emergente. Babyteeth llegaba finalmente a las salas estadounidenses el pasado junio, y a las australianas en julio. Aparece por fin en España con el nombre El glorioso caos de la vida, con la perspectiva de que no defraudará en esta nueva normalidad en las salas de cine.

El filme se basa en una obra de la dramaturga y actriz australiana Rita Kalnejais. Un drama familiar repleto de humor ácido, que hace gracia hasta que deja de hacerla, en la que tienes la sensación de que todas las decisiones tomadas son las peores pero que conforman un caos glorioso. Kalnejais, descubierta y apoyada por las productoras de la película, Alex White y Jan Chapman, se encargó de la adaptación de la obra al cine y se convirtió en la guionista. La dirección fue asumida por Shannon Murphy, la cual declaró que no dudó en aceptar el proyecto por la fuerza que le transmitió desde el primer momento. Se conforma de este modo un equipo mayoritariamente femenino, algo bastante raro y necesario en la industria cinematográfica.

© Lisa Tomasetti / Avalon

Murphy venía ya de dirigir varias producciones teatrales australianas y extranjeras con bastante éxito, recibiendo premios y becas por su trabajo, como el Premio del Teatro de Sídney por el estreno en Australia de My name is Rachel Corrie o las becas Mike Walsh e Instyle and Audi Women of Style. Sus cortometrajes han recorrido los festivales más importantes del mundo: Kharisma, en Cannes, Toronto, el Festival de Palm Springs o el Interfilm de Berlín, además de recibir una nominación a los premios de la Academia Australiana de Cine y Televisión; Eaglehawk, en el Festival de Sídney y en el de Melbourne, y nominada a los premios Dendey. Pero el trabajo más reciente de Murphy es en la dirección de populares series de televisión, como Rakr, Love Child, Offsping, Sisters o la miniserie On the ropes, por la cual fue nominada por el Sindicato de Directores de Australia y cuyo trabajo fue valorado y considerado a la hora de pensar en ella para afrontar el proyecto de Babyteeth.

Cabe destacar el gran reparto con el que cuenta esta obra. La protagonista, Eliza Scanlen (Mila), asume y encarna perfectamente este papel de adolescente agobiada por el universo que todas conocemos y vivimos en nuestras propias carnes, en este caso con la situación todavía más compleja de la presencia de la enfermedad, llegando a raparse realmente la cabeza para poder comprender mejor a su personaje. Scalen había participado recientemente en proyectos como la serie de HBO Heridas Abiertas, la película de Greta Gerwig Mujercitas o The Devil All the Time para Netflix. Moses, su compañero de aventuras en Babyteeth, está interpretado por Toby Wallace, actor de teatro y cine australiano que se convierte en esta ocasión en el más problemático hijo, rechazado por su propia familia, adicto y pequeño traficante de barrio para sobrevivir. Se suman a este casting Essie Davis y Ben Mendelsohn (los padres de Mila), consagrados intérpretes australianos que retornan a su país de origen para meterse en la piel de una inestable y algo desequilibrada pareja que no consigue respirar tranquila por la salud y las compañías de su hija.

Babyteeth se presenta como una intensa y dolorosa historia disfrazada de film indie adolescente. Las enfermedades terminales, la presencia de la muerte o el desequilibrio no son temas agradables, menos aún cuando se trata de gente joven. Pero en esta película, el desgaste mental y corporal, las consecuencias de la morfina, la caída del pelo o el corazón roto son presentados con naturalidad y sin la cualidad de tabú que normalmente se les atribuye. Mila es adolescente y no deja de serlo y de reaccionar como tal a pesar de la negrura que le toca vivir. Llama la atención el tratamiento de la paternidad, presentando de manera sutil pero latente la inestabilidad a la hora de la crianza. Sale a la luz el sacrificio personal e individual, muchas veces injustificado, para intentar mejorar el estado de la hija y el constante recurso de la automedicación y de las drogas de farmacia para superar el día a día y asumir la realidad. Como ópera prima, el film también tiene sus defectos, como la pretensión de remarcar un estilo demasiado propio y autoral a lo largo de la obra, que se desdibuja en algunas partes y cae en recursos algo trillados como la mirada a cámara o los neones de colores. Queriendo recordarnos tal vez a trabajos como Lady Bird (Greta Gerwig, 2017) o Fleabag (Phoebe Waller-Bridge, 2016). Aun así, Babyteeth, El glorioso caos de la vida, se alza como una película resistente e interesante, en la que el sentir y el vivir se enredan de tal manera que acaban generando una explosión.

© Lisa Tomasetti / Avalon

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